La fe genuina y real
La fe no proviene de nosotros sino de Dios En nosotros mismos no tenemos la fe real, la recibimos cuando nos abrimos a la palabra de Dios. La fe es una gran bendición que recibimos de parte de Dios, la cual está constituida de Dios mismo e incluso viene a nosotros con Dios. Cuando esta fe entra en nosotros, trae consigo a Dios: todo lo que Él es, todo lo que logró y realizó en Cristo: la redención, la regeneración y la vida divina la recibimos por medio del Espíritu. " Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios"(Ro 10:17) La fe vino con Cristo Cuando la gracia vino, también vino la fe. Tanto la fe como la gracia vinieron cuando Jesucristo vino. La gracia es por el lado de Dios, pero la fe es por nuestro lado. Cuando en la predicación del evangelio la gente oye hablar de la gracia de Dios, algo dentro de ellos se levanta para apreciar lo que han oído. La gracia que les ha sido presentada viene a ser en ellos la fe por medio de la cual creen. Espontáneamen...