La experiencia de vida
Experimentar a Dios equivale a experimentar la vida. Toda experiencia de vida involucra una experiencia íntima con Dios y un contacto con El. Toda experiencia que no implique contacto con Dios, no constituye una experiencia de vida. Entonces, ¿Qué podemos considerar una experiencia de vida? la experiencia que proceda de una verdadera comunión con Él. Toda experiencia que proceda del hombre no constituye una experiencia de vida, es artificial y proviene de sus propios esfuerzos; no resulta de la manifestación de Dios a través del hombre ni del hombre a través de Dios. Así que, no puede considerarse una experiencia de vida. Por ejemplo, a veces el arrepentimiento de una persona no se debe a la iluminación de Dios, sino a la propia introspección humana o remordimiento. Puesto que esto no requiere que el hombre toque a Dios, tal arrepentimiento no es una experiencia de vida. El arrepentimiento que resulte de la iluminación de Dios ciertamente hará que el hombre tenga un contac...