Estar en Cristo
Los hombres heredamos la naturaleza de nuestros antepasados. Si trazamos un árbol todos nosotros procedemos de Adán y heredamos su naturaleza. Ya sabemos que la naturaleza del hombre se degrado y contaminó al entrar el pecado y la muerte. La experiencia de Adán llego a ser la experiencia nuestra. Es debido a la caída del hombre que Dios introdujo al Hijo en el mundo sin la naturaleza caída y la herencia de Adán, aunque con la misma semejanza humana, llegando a ser el prototipo del Dios-hombre que Dios deseaba obtener. Para Dios solo existen dos hombres corporativos y universales: Cristo y Adán. El Hombre delante de Dios, o está en Adán, como el viejo Hombre o está en Cristo, como el nuevo Hombre. En el momento que creemos en Cristo, Dios nos traslada de Adán y nos introduce en Cristo, haciéndonos partícipe de lo que Cristo es y realizó para Dios y el hombre. Esto quiere decir que cuando estamos en Cristo, la experiencia de Cristo se convierte en nuestra propia experiencia. Cua...