Orar según la voluntad de Dios
El hombre tiene libre albedrío, por lo que Dios para hacer su obra y voluntad necesita la colaboración del hombre, en la oración para que El ejerza su gobierno y autoridad. Los hombres en la tierra, como la iglesia, debemos de ponernos de acuerdo con Dios para que su voluntad se cumpla. Muchos creyentes sinceros hacen oraciones largas y elaboradas, pero no reciben respuestas de parte de Dios. En la oración, las palabras son indispensables, pero nuestras palabras deben ir al grano; deben ser palabras que toquen el corazón de Dios y lo conmuevan de tal forma que no tenga más alternativa que conceder nuestras peticiones. Las palabras específicas son la llave de la oración, pues concuerdan con la voluntad de Dios, y El no puede evitar responderlas. La llave de la oración en algunos ejemplos de las Escrituras. En Génesis 18:25, Abraham se aferraba al hecho de que Dios es un Dios justo; ésa fue la llave de su oración, basarse en la justicia de Dios. La destrucción de Sodoma y G...